Oxifort Berries
Oxígeno para la raíz. Cómo recuperar un suelo asfixiado en fresa, frambuesa, mora y arándano.
Miguel Ángel Gallardo · Departamento Técnico8 de septiembre de 202628 min de lectura

Sin oxígeno no hay ATP. Sin ATP no hay absorción. Sin absorción no hay producción. Oxifort Berries actúa por la acción de los peróxidos sólidos que lleva: liberan oxígeno en el suelo y devuelven la respiración a la raíz. Este documento explica qué es, cómo actúa y cómo se aplica en fresa, frambuesa, mora y arándano, en lomo, plantación perenne o sustrato: arranque de campaña, ventana de lavado de sales, mantenimiento y respuesta a lluvias y encharcamiento. Y el caso en que resulta más recomendable: el lomo de segundo año tras un verano caluroso.

El triángulo de riesgo y el motor de ATP
En berries de alto rendimiento la rentabilidad se decide en los factores limitantes. Tres de ellos tienden a coincidir en el mismo momento del ciclo: baja luminosidad, temperaturas críticas y suelos saturados o con exceso de humedad. Cuando convergen, la gestión del oxígeno radicular deja de ser un detalle técnico y pasa a ser la decisión más importante de la campaña. Sin una rizosfera oxigenada el sistema se apaga desde la base, y cualquier inversión posterior en nutrición o bioestimulación cae sobre una raíz que no puede absorberla.
- Baja luminosidad. Días cortos y nublados de invierno bajo túnel. La planta fabrica menos azúcares y la raíz dispone de menos energía de partida.
- Temperaturas críticas. Frío que ralentiza la absorción y calor residual de otoño que acelera el consumo de oxígeno del suelo.
- Suelo saturado. Lluvias, riegos largos o lomos que no drenan. El agua ocupa los macroporos y desplaza el aire.
Fresa
Lomo · ciclo anual · Sep – Jun

Raíz fasciculada y superficial, renovada cada campaña desde la corona en los primeros 15–25 cm del lomo. El bulbo húmedo bajo el acolchado concentra agua, sales y calor: es donde antes falta el oxígeno.
Amenazas de raíz: Phytophthora cactorum, Pythium. Momentos críticos: preparación del lomo, arraigo y los temporales de invierno.
Sensibilidad a la asfixia: ●●●○
Frambuesa
Perenne · suelo o maceta · rebrotes anuales

Raíz perenne que emite rebrotes cada año. Es, con el arándano, la berry más sensible al exceso de agua: en suelos pesados o con el bulbo saturado la raíz muere en días. Cada vez más en fibra de coco, donde la maceta se satura en horas.
Amenaza principal: Phytophthora rubi. Momentos críticos: brotación, tras la poda y los picos de riego en verano.
Sensibilidad a la asfixia: ●●●●
Mora
Perenne · suelo · plantación de varios años

La más rústica y vigorosa, con raíz profunda pero con la mayor actividad en superficie. Su riesgo no es la sensibilidad, sino el tiempo: años de riego en el mismo punto, tráfico en pasillos y acolchado compactan el bulbo y acumulan sales alrededor del gotero.
Momentos críticos: arranque de brotación, postcosecha y otoños lluviosos bajo túnel.
Sensibilidad a la asfixia: ●●○○
Arándano
Perenne · sustrato o suelo enmendado · medio ácido

Raíz fibrosa, finísima y sin pelos absorbentes, concentrada en los primeros 30 cm y dependiente de un medio ácido, poroso y aireado. Es el cultivo que peor tolera la asfixia: la fibra de coco o la corteza que pierden porosidad con los años lo dejan sin aire.
Amenaza principal: Phytophthora cinnamomi. Momentos críticos: reanudación de la actividad radicular a final de invierno y el segundo pico de raíz tras la cosecha.
Sensibilidad a la asfixia: ●●●●
Cascada de la hipoxia radicular
- Suelo · Saturación hídrica. El agua desplaza el aire de los macroporos.
- Química · Cae el potencial redox. El entorno pasa a reductor: hipoxia en la raíz.
- Mitocondria · Se detiene el ATP. Sin oxígeno, la cadena de transporte electrónico no produce energía.
- Membrana · Bombas apagadas. Las Ca²⁺-ATPasas de absorción activa dejan de funcionar.
- Planta · El calcio no entra. Aunque esté en el bulbo, no hay energía para incorporarlo.
- Fruto · Colapso hidráulico. Fruto blando, parón de engorde y pérdida de precocidad.

La célula radicular. Las bombas de la membrana que introducen calcio y nutrientes solo funcionan con energía. Sin ella, la célula se cierra.

La mitocondria, el motor. Aquí el oxígeno se convierte en ATP. Si el bulbo no tiene oxígeno, el motor se para y con él toda la absorción activa.

Raíz joven y blanca. La única puerta de entrada del calcio. Los pelos absorbentes viven días y solo se renuevan en un suelo que respira.
El punto de inflexión. El calcio no se redistribuye ni se removiliza dentro de la planta: entra únicamente por raíces jóvenes y blancas mediante transporte activo dependiente de energía. Si no hay oxígeno naciente que restaure el ATP, el aporte de calcio es inútil porque las bombas permanecen apagadas. Preparar físicamente el suelo, según su historial de uso, es el primer paso para volver a encender ese motor.
Oxifort Berries: la llave que abre el sistema
Qué es y cómo actúa
Oxifort Berries es un abono NK con carácter especial de oxigenador de suelos, formulado por Cultifort en exclusiva para AGROGAL. Se presenta como microgránulo blanco soluble a base de peróxidos sólidos, y es por la acción de esos peróxidos por lo que actúa: en contacto con el agua del riego liberan oxígeno molecular de forma lenta y continua durante cuatro o cinco días. No es aire ni es un fungicida: es un acondicionador del entorno radicular que devuelve energía, estructura y funcionalidad al suelo. Oxifort Berries no interactúa directamente con la planta: actúa sobre el suelo y su entorno, y es la raíz la que se beneficia de un medio oxigenado, estructurado y limpio.
Suelo, raíz, respiración
Mecanismo · de un vistazo

La ilustración recoge lo que ocurre en el lomo tras una aplicación. Oxifort Berries no toca la planta: trabaja en el suelo y es la raíz la que se beneficia.
- Aplicación mediante riego. El microgránulo se disuelve en el agua del gotero y los peróxidos sólidos llegan con ella al bulbo húmedo.
- Aporte de oxígeno a la rizosfera. Durante 4–5 días liberan oxígeno molecular en los poros del suelo: abren la estructura y desplazan el ambiente reductor.
- Apoyo a la respiración radicular. Con oxígeno disponible, las raíces finas recuperan la respiración mitocondrial y la producción de ATP: vuelven a absorber.
↓ Lavado de sales. El suelo, ya permeable, deja pasar el agua de drenaje y las sales (Na⁺, Cl⁻) salen del perfil radicular en lugar de acumularse en el lomo.
Complementa el manejo del riego y del drenaje; no los sustituye.
Ficha técnica
| Riquezas garantizadas · datos del fabricante | |
|---|---|
| Clasificación agronómica | Abono NK · característica especial: oxigenador de suelos |
| Nitrógeno total (N) | 5 % p/p, íntegramente en forma nítrica |
| Óxido de potasio (K₂O) | 18 % p/p |
| Elementos característicos | Nitrógeno, potasio y oxígeno. El principio activo son los peróxidos sólidos que liberan el oxígeno; el N y el K acompañan como anticipo nutricional para la raíz en formación. No contiene sustancias orgánicas de síntesis. |
| Presentación | Polvo blanco, microgránulo. Soluble en agua. |
| Fertirrigación | Inyección, goteo o cinta. 5 kg/ha y aplicación como dosis habitual; 10 kg/ha como dosis de choque en situaciones extremas. |
| Aplicación directa a suelo | Hortícolas: 5–10 g/planta, en pre-trasplante y 20 días después. Se reserva para zonas inundables o expuestas a humedad excesiva. |
| Dilución máxima | 100 g/L (10 %) |
| pH (1 %) | 10–11 |
| Incompatibilidades | No mezclar con productos orgánicos ni con sustancias reductoras. |
| Sustancias tóxicas | No contiene · biodegradabilidad total · transporte no ADR |
| Almacenamiento | Evitar el contacto con agua o ambientes húmedos. Lugar fresco y ventilado, por debajo de 30 ºC, en su envase original. |
Por qué lleva nitrógeno y potasio
N + K · anticipo nutricional

El nitrógeno y el potasio son los primeros elementos que demanda una raíz incipiente en formación. Oxifort Berries los aporta en el mismo riego que el oxígeno, como anticipo de la aportación nutricional del programa: la raíz nueva encuentra a la vez aire y sus dos primeros nutrientes, y el desarrollo radicular se agiliza. El aporte NK es un anticipo, no sustituye al plan de abonado.
La forma de nitrógeno correcta para un suelo hipóxico
NO₃⁻ · 100 % nítrico
En un suelo con poco oxígeno el amonio no puede nitrificarse y su absorción genera una toxicidad latente. El nitrato, en cambio, se absorbe sin gasto energético de conversión inmediata y sin requerir oxígeno del suelo: la raíz en formación se nutre sin agotar sus reservas de ATP. El potasio, soluble, acompaña desde el primer día la regulación osmótica de esa raíz nueva.
Acción fisiológica
El desbloqueo energético
Con el bulbo oxigenado, la raíz recupera la respiración celular y la síntesis de ATP. Con energía, las bombas de transporte activo vuelven a funcionar y se restablece la succión de agua y nutrientes hacia la parte aérea: el flujo xilemático se mantiene activo.
Acción física
El efecto esponja
Al contacto con el agua desprende microburbujas de oxígeno de forma lenta y continua. Esa fuerza mecánica fractura la arcilla apelmazada, flocula el suelo y abre espacio entre los agregados: aparecen macroporos y aumenta la capacidad de campo, el volumen de agua que el suelo puede retener sin encharcarse. Por eso, al aplicarlo sobre un lomo encharcado el charco desaparece aparentemente: el agua no se ha ido, ha pasado a ocupar un suelo que ahora tiene sitio para ella y vuelve a drenar. Todo ello sin laboreo mecánico.
Acción química
Del estado reductor al oxidativo
Eleva el potencial redox del suelo. Oxida y neutraliza compuestos reducidos tóxicos (metano, sulfuros, restos de desinfectantes de fondo) y favorece que el amonio residual se nitrifique a nitrato asimilable. El mismo oxígeno naciente limpia biofilms y precipitados del bulbo y de los goteros. Y una vez en el suelo, esa oxidación descompone la materia orgánica presente y la convierte en alimento disponible para la microfauna auxiliar.
Acción higiénica
Un entorno hostil para el anaerobio
Los entornos aerobios favorecen el desarrollo de la microfauna auxiliar y dificultan el de los patógenos anaerobios. Al destruir el hábitat anaerobio reduce la presión de inóculo de los patógenos de raíz que necesitan asfixia para prosperar, como Phytophthora y Pythium, y prepara el terreno para la microbiología aerobia beneficiosa. No es un fungicida: es un cambio de entorno que desplaza al patógeno.

Los peróxidos en el bulbo. El microgránulo llega con el riego, se disuelve en el bulbo húmedo y libera oxígeno durante días justo donde está la raíz fina. Ahí es donde actúa: en el suelo, no en la planta.

Entre los agregados. La raíz fina vive en el espacio entre agregados, donde conviven agua y aire. Cuando ese espacio se cierra, el agua lo ocupa todo; cuando se abre, sube la capacidad de campo y vuelve el oxígeno.
Tecnología de liberación controlada
- Formulación: microgránulo sólido de alta solubilidad con agentes de liberación gradual.
- Duración: efecto prolongado de 4 a 5 días por aplicación, sin efervescencia violenta.
- Pico de acción: días 2 y 3, cuando la oxigenación del bulbo es máxima.
- Consecuencia práctica: una aplicación cubre el intervalo entre riegos y explica la cadencia de 15 días en mantenimiento y semanal en riesgo.
El lomo manda: segundo año o nuevo
Cuatro puntos de partida, cuatro estrategias de arranque
El éxito de la campaña depende de garantizar porosidad y sanidad inicial del entorno radicular antes de que la planta entre en su fase de mayor demanda. Diferenciar el punto de partida es imperativo: la dosis y el objetivo de Oxifort Berries cambian según se trate de un lomo de fresa reutilizado o nuevo, de una plantación perenne de frambuesa, mora o arándano en suelo, o de un cultivo en sustrato.
Lomo de segundo año tras un verano caluroso: aquí Oxifort Berries es muy recomendable
El caso más claro
Un lomo que ha pasado julio y agosto bajo el plástico, con la planta vieja arrancada y el riego cortado, llega a septiembre en el peor estado posible para recibir una raíz nueva. No es una situación de riesgo: es una certeza. Por eso la primera aplicación de la campaña, sobre el lomo vacío, es la que más rentabilidad devuelve por kilo aplicado.
- Calor · Estructura colapsada. Semanas por encima de 40 ºC bajo el acolchado secan y contraen las arcillas: el lomo se apelmaza, pierde los macroporos y el agua del primer riego resbala o se encharca en lugar de infiltrarse.
- Sales · Concentración por evaporación. Sin lavado en todo el verano, las sales del abonado y del agua de riego se reconcentran en la superficie y en el borde del bulbo. El sodio ocupa el complejo de cambio.
- Redox · Un medio reductor. Raíces muertas de la campaña anterior, restos vegetales y residuos de desinfectante se descomponen sin aire: sulfuros, metano y compuestos tóxicos que la raíz nueva encontrará el primer día.
- Sanidad · Inóculo esperando. El calor no elimina a Phytophthora ni a Pythium: sus formas de resistencia sobreviven en el lomo y despiertan con el primer riego, justo cuando la corona entra.
10 kg/ha · Día 0 · lomo vacío
Dosis de choque a mediados de septiembre, antes de nada. En 4–5 días el lomo vuelve a drenar, el redox sube y el medio deja de ser hostil. Es la aplicación que hace posibles todas las demás: sin ella, el lavado de sales no lava y la raíz nueva arranca asfixiada. Segunda aplicación de 5 kg/ha a los 20 días del trasplante.
Recuperación y desbloqueo
Lomos reutilizados · segundo o tercer año
Bajo la cubierta plástica y tras el calor estival, el suelo llega con una degradación estructural severa:
- Compactación e hipoxia: pérdida de macroporos, arcillas apelmazadas y ausencia de oxígeno en el bulbo.
- Toxicidad química y salina: reconcentración de sales y sodio, agravada por residuos de desinfectantes de fondo que bloquean el complejo de cambio.
- Colapso biológico: un entorno anaerobio en el que sobreviven casi en exclusiva los hongos oportunistas de raíz.
Plantar directamente, o intentar lavar este suelo sin acondicionarlo antes, provoca shock osmótico y asfixia inmediata de la raíz nueva. Aquí Oxifort Berries es obligatorio: desplaza el entorno de reductor a oxidativo, esponja y granula la estructura, sube la capacidad de campo y permite que el agua de lavado penetre de forma uniforme en el perfil.
10 kg/ha · dosis de choque. Sobre el lomo vacío, a mediados de septiembre, vía riego por goteo.
Prevención y estructura
Lomos nuevos · primer año
La compactación no es el desafío principal, pero el riesgo existe: nichos latentes de patógenos anaerobios como Phytophthora y Pythium que esperan las primeras condiciones de anoxia para proliferar.
- Objetivo: asegurar una estructura porosa desde el día cero.
- Cómo: eliminar las condiciones de asfixia que favorecen al hongo antes de que entre la planta.
- Resultado: el primer desarrollo radicular ocurre en un medio aerobio, hostil para el patógeno.
La dosis preventiva basta para que la raíz nueva encuentre aire desde el primer día y para que el lomo arranque con capacidad de drenaje real.
5 kg/ha · dosis preventiva. Sobre el lomo vacío, antes de plantar, vía riego por goteo.
Reactivación de un bulbo envejecido
Plantación perenne en suelo · frambuesa, mora y arándano
La planta no se mueve, pero el suelo sí cambia: años de riego en el mismo punto compactan el bulbo, el acolchado y el tráfico en pasillos cierran la porosidad y las sales se acumulan en el borde del bulbo húmedo. Raíz vieja y raíz nueva conviven en un medio cada vez menos aireado.
- Dónde actúa: en el bulbo del gotero, que es donde nace la raíz nueva de cada año.
- Cuándo: al reanudarse la actividad radicular a final de invierno, antes de la brotación, y tras la cosecha, cuando la raíz vuelve a crecer.
- Señal de alarma: plantas que decaen por rodales tras lluvias, rebrotes débiles, hojas cloróticas con el suelo húmedo.
5 kg/ha · 10 kg/ha si hay síntomas. Vía riego, al inicio de la actividad radicular y en postcosecha; choque semanal si hay asfixia o historial de Phytophthora.
Poco volumen, poco margen
Sustrato y maceta · arándano, frambuesa y fresa fuera de suelo
La fibra de coco, la turba o la corteza pierden porosidad con los riegos y los años: se descomponen, se apelmazan y retienen más agua de la que drenan. En una maceta o una tabla el exceso de riego satura el medio en horas y la raíz del arándano, sin pelos absorbentes, es la primera en acusarlo.
- Objetivo: mantener el equilibrio aire-agua del sustrato durante toda su vida útil, no solo al principio.
- Cómo: dosis baja y cadencia semanal desde el primer riego tras el trasplante, con el drenaje controlado.
- Renovación: antes de reutilizar sustrato o maceta, una aplicación higieniza y oxigena el medio.
2 kg/ha · semanal · 5 kg/ha si se satura. Desde el inicio del cultivo; subir a 5 kg/ha semanales ante saturación de tablas o macetas.
Señales de campo que piden dosis de choque. Agua que tarda en infiltrarse o se encharca en el lomo o en la maceta, olor a reducido al abrir el suelo o el sustrato, costra y terrones que no se deshacen, fibra apelmazada que ya no drena, plantas que decaen por rodales tras las lluvias, historial de podredumbres de raíz en la campaña anterior y conductividad alta en el extracto del bulbo. Con dos o más señales, el bulbo se trata como envejecido aunque la plantación sea joven.
Calendario secuencial de arranque
Un bulbo húmedo optimizado antes de que la raíz lo necesite
La precisión temporal garantiza que el suelo o el sustrato tengan potencial redox elevado, estructura abierta y drenaje real antes de que la raíz entre en actividad: antes de la corona en fresa, antes de la brotación en frambuesa, mora y arándano, desde el primer riego en sustrato. Oxifort Berries abre la secuencia: sus cuatro o cinco días de liberación marcan cuándo el lomo está listo para el siguiente paso y cuándo no debe tocarse.

El bulbo húmedo. Oxifort Berries viaja con el agua del gotero y actúa donde el bulbo se moja: ahí es donde la raíz nueva va a crecer, sea en el lomo de la fresa o bajo el arándano.

La ventana de lavado. Entre el día 5 y el 7 el lomo ya drena: el agua de lavado arrastra las sales por debajo de la zona radicular en lugar de dejarlas en superficie.
Lomos de segundo año
Recuperación y ventana de lavado
El lomo llega compactado, salino y anaerobio. La descompactación inmediata y la oxidación de los compuestos tóxicos residuales son el primer paso; sin drenaje no se lavan las sales, y el drenaje lo devuelve el oxígeno.
- Día 0 · lomo vacío · Oxifort Berries, choque. 10 kg/ha vía riego. Descompactación inmediata, subida del potencial redox y oxidación de sulfuros, metano y restos de desinfectantes. El lomo empieza a abrirse. Durante 4–5 días no se planta ni se aporta nada orgánico ni reductor.
- Día +5 a +7 · Ventana de lavado de sales. Riego abundante y uniforme. El lomo ya drena de verdad. Es el momento, y solo ahora, de retirar la toxicidad salina con el riego de lavado: el agua arrastra las sales fuera de la zona radicular en lugar de quedarse en superficie.
- Día +10 · Hito de plantación. Corona al lecho preparado. La planta entra en un lecho mullido, higienizado y con estrés osmótico reducido. Su primera raíz blanca encuentra aire.
- Día +30 · 20 d post-trasplante · Oxifort Berries, oxigenación. 5 kg/ha vía riego. Segunda aplicación de arranque: sostiene la respiración de la raíz recién emitida en el momento en que la planta empieza a demandar.
Lomos nuevos
Prevención y estructura
El objetivo no es recuperar, sino asegurar la aireación inicial y cerrar los nichos de anoxia antes de que entre la planta.
- Día 0 · lomo vacío · Oxifort Berries, preventivo. 5 kg/ha vía riego. Estructura porosa desde el primer día y entorno aerobio hostil para Phytophthora y Pythium latentes. Mismo margen de 4–5 días antes de cualquier aporte orgánico o biológico.
- Día +5 a +7 · Lomo estabilizado. Riego de asentamiento. El bulbo queda húmedo, oxigenado y con capacidad de drenaje. El lomo nuevo no suele necesitar lavado, salvo que el análisis de suelo o agua lo indique.
- Día +7 a +10 · Hito de plantación. Corona al lecho preparado. La primera raíz se desarrolla en un medio aerobio; el arraigo es más rápido y más uniforme.
- 20 d post-trasplante · Oxifort Berries, oxigenación. 5 kg/ha vía riego. Segunda aplicación de arranque, coincidiendo con la emisión de raíz nueva y el inicio de la demanda.
Frambuesa, mora y arándano en suelo
Reactivación de la plantación perenne
Aquí no hay lomo vacío: la referencia es la actividad de la raíz. Oxifort Berries se adelanta a los dos momentos del año en que la planta emite raíz nueva y se aplica siempre sobre bulbo húmedo.
- Final de invierno · antes de brotar · Oxifort Berries, reactivación. 5 kg/ha (10 kg/ha si hay síntomas). Con la poda hecha y la planta aún en reposo, el bulbo se oxigena y se descompacta antes de que la raíz nueva lo necesite. Sin orgánicos ni biología en los 5–7 días siguientes.
- Día +5 a +7 · Lavado si la CE lo pide. Riego de lavado. Con el bulbo drenando, un riego largo arrastra las sales acumuladas en el borde del bulbo durante la campaña anterior.
- Brotación → cosecha · Mantenimiento. 5 kg/ha cada 15 días. Cadencia normal durante el crecimiento; semanal en periodos fríos y húmedos o con riegos largos de verano en frambuesa.
- Postcosecha · Oxifort Berries, segundo pico radicular. 5 kg/ha vía riego. En arándano la raíz vuelve a crecer tras la cosecha; en frambuesa y mora es el momento de los rebrotes que darán la próxima campaña.
Cultivo en sustrato
Arándano, frambuesa y fresa en maceta o tabla
El sustrato no se prepara una vez: se mantiene aireado todo el ciclo. Dosis baja, cadencia semanal y atención al drenaje.
- Antes de reutilizar · Higiene del sustrato. 5 kg/ha vía riego. Si se reutiliza maceta, tabla o fibra, una aplicación previa oxigena el medio y reduce la presión de inóculo antes de la planta nueva.
- Trasplante · Primer riego. 2 kg/ha semanal. Desde el inicio del cultivo, en un riego propio, con el drenaje ajustado para que el medio no quede saturado.
- Todo el ciclo · Mantenimiento. 2 kg/ha semanal. Cadencia fija. La liberación de 4–5 días cubre el intervalo y mantiene la porosidad de la fibra frente al apelmazamiento.
- Saturación · Tablas o macetas encharcadas. 5 kg/ha semanal. Tras lluvias que entran en el túnel, fallos de riego o drenaje insuficiente: subir la dosis hasta recuperar el equilibrio aire-agua y volver a 2 kg/ha. Revisar el drenaje: Oxifort Berries no sustituye a un sustrato que no drena.
Por qué el orden importa. Los inoculantes microbianos, los aminoácidos y en general los productos orgánicos son incompatibles con oxidantes. Oxifort Berries es un peróxido: en la disolución de riego oxida a los productos orgánicos, que pierden su efecto y pueden provocar atascos en goteros y filtros. En el suelo, en cambio, esa oxidación de la materia orgánica es deseable, porque la descompone y alimenta a la microfauna. Por eso la química impone separar los tiempos: primero se abre y oxigena el suelo; después, con el lomo drenando y la raíz viva, entra el resto del programa. Saltarse el paso invalida los que vienen detrás.
Mantenimiento y gestión de lluvias
Continuidad fisiológica frente a la variabilidad invernal
Mantener la respiración de la raíz durante los meses fríos y húmedos es lo que evita los parones metabólicos que merman la rentabilidad. El programa tiene dos velocidades: una cadencia de mantenimiento en condiciones normales y una dosis de choque que se activa cuando el suelo se satura.
Dosis de Oxifort Berries según sistema de cultivo y situación. Vía fertirrigación en todos los casos.
| Sistema | Situación | Dosis y cadencia | Criterio |
|---|---|---|---|
| Suelo (lomo de fresa · plantación perenne) | Mantenimiento estándar · condiciones normales o preventivas | 5 kg/ha cada 15 días | A lo largo del ciclo, desde la segunda aplicación de arranque. Cubre el intervalo entre riegos con los 4–5 días de liberación. |
| Suelo | Riesgo de asfixia · bajada de temperaturas, humedad persistente, días nublados encadenados | 5 kg/ha semanal | Se acorta la cadencia sin subir la dosis. Sostiene la respiración mitocondrial y la síntesis de ATP cuando la fotosíntesis basal es baja. |
| Suelo | Lluvias intensas, encharcamiento o riego excesivo | 10 kg/ha semanal | Dosis de choque puntual, mantenida cada semana hasta superar por completo la saturación. Cuando el suelo recupera el drenaje y cesa la hipoxia, se vuelve de forma paulatina a 5 kg/ha. |
| Hidroponía (sustratos y tablas) | Mantenimiento estándar desde el inicio del cultivo | 2 kg/ha semanal | El sustrato es más sensible y el volumen radicular menor: dosis reducida y cadencia semanal. |
| Hidroponía | Fuerte saturación de agua en tablas o sustratos | 5 kg/ha semanal | Se incrementa directamente hasta que el sustrato recupere el equilibrio aire-agua. |
Calendario orientativo por cultivo en Huelva. Las fechas se ajustan a variedad, sistema de cultivo y parcela.
| Cultivo | Arranque | Ciclo | Momentos que piden atención |
|---|---|---|---|
| Fresa (lomo · Sep – Jun) | Lomo vacío en septiembre: 10 kg/ha (2.º año) o 5 kg/ha (nuevo) · 5 kg/ha a los 20 días del trasplante | 5 kg/ha cada 15 días de noviembre a mayo; semanal en rachas frías y húmedas | Temporales de invierno bajo túnel (10 kg/ha semanal), arraigo de octubre, engorde de febrero–marzo con suelo frío |
| Frambuesa (suelo o maceta · remontante) | Final de invierno, con la poda hecha: 5 kg/ha (10 si hay síntomas) · en maceta, 2 kg/ha semanales desde el trasplante | Suelo: 5 kg/ha cada 15 días de brotación a cosecha · Maceta: 2 kg/ha semanal | Riegos largos de verano, segunda floración de otoño, cualquier encharcamiento (la raíz muere en días) |
| Mora (suelo · plantación perenne) | Final de invierno, antes de brotar: 5 kg/ha; 10 kg/ha si el bulbo está compactado tras varios años | 5 kg/ha cada 15 días de brotación a cosecha · 5 kg/ha en postcosecha para los rebrotes | Pasillos compactados, otoños lluviosos bajo túnel, plantaciones de más de tres años |
| Arándano (sustrato o suelo enmendado · medio ácido) | Sustrato: 2 kg/ha semanales desde el primer riego · Suelo: 5 kg/ha al reanudarse la actividad radicular (febrero) | Sustrato: 2 kg/ha semanal todo el año · Suelo: 5 kg/ha cada 15 días de floración a cosecha y 5 kg/ha en postcosecha | Fibra envejecida que ya no drena, macetas encharcadas tras lluvia, segundo pico radicular de verano–otoño, rodales que decaen |

Antes · lomo saturado. El agua llena los poros entre los agregados y desplaza el aire. La raíz queda en un medio reductor y deja de respirar.

Después · lomo que respira. Las microburbujas abren espacio entre los agregados y sube la capacidad de campo: el agua tiene sitio, el charco desaparece y la raíz vuelve a tener oxígeno.
Regla de decisión ante lluvias
- ¿Ha llovido con intensidad o el lomo se ha encharcado? Agua que no infiltra, charcos en el pasillo, bulbo saturado.
- Dosis de choque: 10 kg/ha. Inmediata, vía riego, sin mezclar con nada.
- Repetir cada semana. Mientras persista la saturación, sin interrumpir.
- ¿El suelo vuelve a drenar? Infiltración normal, sin olor a reducido, raíz blanca activa.
- Volver a 5 kg/ha. De forma paulatina, recuperando la cadencia de mantenimiento.
- Inyecta oxígeno activo directamente en la rizosfera, de forma lenta y continuada durante 4–5 días, para compensar la falta de aire en un suelo encharcado.
- Activa el efecto esponja: las microburbujas descompactan el suelo apelmazado, abren espacio entre los agregados y aumentan la capacidad de campo. Por eso el charco desaparece aparentemente: el agua pasa a ocupar el espacio que se ha abierto y el lomo vuelve a drenar el exceso de la tormenta.
- Frena a los anaerobios oportunistas: el encharcamiento es el ecosistema ideal de Phytophthora y Pythium; la dosis de choque altera ese medio y lo convierte en hostil, y evita la muerte de las raíces finas que mantienen el flujo xilemático.
Regla de campo. A mayor acumulación de agua en el lomo, menos oxígeno disponible y más necesidad de la dosis de choque semanal de 10 kg/ha, hasta que el terreno respire de nuevo. Bajo radiación escasa, el mantenimiento de Oxifort Berries por vía radicular es lo que sostiene la respiración mitocondrial y la producción de ATP mientras la hoja fabrica poco.
Cómo se aplica bien
Oxifort Berries es sencillo de manejar si se respetan cuatro reglas: va solo, va en el riego, va con el bulbo húmedo y va antes que la biología.
Vía y disolución
Siempre por fertirrigación (inyección, goteo o cinta). Disolver en agua limpia sin superar 100 g/L (10 %) y aplicar en un riego corto, con el bulbo ya húmedo, seguido de un breve arrastre para que el producto quede en la zona radicular y no en el gotero.
Va solo en su riego. No mezclar con productos orgánicos ni reductores: aminoácidos, ácidos húmicos y fúlvicos, extractos de algas, inoculantes microbianos ni abonos orgánicos líquidos. El peróxido los oxida en la disolución: pierden su efecto y los residuos oxidados pueden provocar atascos en goteros y filtros. Tampoco con abonos que precipiten a pH alcalino. Oxifort Berries ocupa su propio riego.
Antes que la biología. Dejar 5–7 días entre una aplicación de Oxifort Berries y cualquier inoculante o bioestimulante orgánico por riego. Mientras el peróxido está activo, el oxidante y el microorganismo no pueden convivir en el mismo bulbo.
Aplicación directa a suelo
Reservada a zonas inundables o con humedad excesiva: 5–10 g por planta, en pre-trasplante y 20 días después, lo más cerca posible de la raíz. La vía normal en lomo con goteo es la fertirrigación.
Almacenamiento y seguridad
Evitar el contacto con agua o ambientes húmedos: el producto reacciona con la humedad. Lugar fresco y ventilado, por debajo de 30 ºC, en su envase original y cerrado. Evitar el contacto con ojos y piel; en caso de contacto, lavar con agua abundante. Transporte no ADR.
Arándano y medios ácidos
Oxifort Berries es alcalino en disolución (pH 10–11 al 1 %), pero a la dosis de uso, diluida en el volumen del riego, el aporte es puntual y no modifica de forma apreciable el pH del sustrato. Aplicarlo en un riego sin acidificación en el cabezal, para que la liberación de oxígeno ocurra en el bulbo y no en la tubería, y retomar el pH habitual en el riego siguiente. Comprobar el drenaje de la maceta antes y después.
Lo que Oxifort Berries no es
No actúa sobre la planta: interactúa solo con el suelo y su entorno, y es la raíz la que aprovecha ese medio. No es un fitosanitario ni sustituye a los tratamientos autorizados. Complementa el manejo del riego y del drenaje; no los sustituye. Un lomo mal nivelado o un riego excesivo crónico se corrigen en el diseño, y Oxifort Berries ayuda a la raíz a atravesar los episodios.
Lo que garantiza el uso riguroso del protocolo
Aplicado con el diagnóstico, la dosis y la cadencia correctos, Oxifort Berries devuelve al lomo las condiciones que la raíz necesita para trabajar durante toda la campaña.
Recuperación del perfil edáfico
Reversión de la compactación de los lomos viejos: de un entorno asfixiante a un sustrato con equilibrio de retención, aireación y drenaje.
Menos estrés de arraigo
La planta joven entra en un lomo con drenaje real y con los compuestos fitotóxicos ya oxidados: no gasta energía en defenderse y la invierte en emitir raíz.
Sanidad radicular preventiva
La oxigenación elimina los microambientes anaerobios donde Phytophthora y Pythium inician las podredumbres. Menos presión de inóculo desde el primer día y durante cada episodio de lluvia.
Eficiencia nutricional
Las raíces respiran desde el trasplante, con la respiración mitocondrial y el ATP activos: absorción activa del calcio y de los fertilizantes aportados a lo largo del ciclo productivo, sin parones.

Flujo xilemático restablecido. Con la raíz respirando, se recupera la succión de agua y nutrientes hacia la hoja y el fruto. Es el resultado visible de un suelo oxigenado: la planta no se para.
Seis ideas para quedarse
- Sin oxígeno no hay ATP, y sin ATP el calcio no entra: ninguna inversión en nutrición rinde sobre una raíz asfixiada.
- Oxifort Berries actúa por la acción de sus peróxidos sólidos: liberación continua de O₂ durante 4–5 días, pH 10–11, sin sustancias orgánicas de síntesis. El N 5 % nítrico y el K₂O 18 % son el anticipo nutricional que primero demanda la raíz en formación. Actúa sobre el suelo y su entorno, no directamente sobre la planta.
- El punto de partida decide la dosis: 10 kg/ha de choque en lomos reutilizados o bulbos compactados; 5 kg/ha preventivos en lomos nuevos y plantaciones perennes; 2 kg/ha semanales en sustrato. El lomo de segundo año tras un verano caluroso es el caso más recomendable de todos: compactado, salino, reductor y con inóculo esperando.
- El arranque se adelanta a la raíz: en fresa, pre-trasplante y 20 días después; en frambuesa, mora y arándano, al final del invierno antes de brotar y de nuevo en postcosecha; en sustrato, desde el primer riego. La ventana de lavado de sales siempre a los 5–7 días.
- Dos velocidades de mantenimiento: 5 kg/ha cada 15 días en condiciones normales, semanal en riesgo; 10 kg/ha semanales ante lluvia o encharcamiento hasta que el suelo drene. En sustrato, 2 kg/ha semanales y 5 kg/ha en saturación. Frambuesa y arándano son los que menos margen dan.
- Va solo y va antes: en su propio riego, sin orgánicos ni reductores (los oxida y puede atascar goteros), y con 5–7 días de margen antes de cualquier biología. Ya en el suelo, esa oxidación de la materia orgánica alimenta a la microfauna.
«No alimentes un suelo muerto. Primero devuélvele la vida con Oxifort Berries, y después lleva el cultivo al máximo de su potencial.»
Documento técnico de referencia elaborado por Agrogal sobre Oxifort Berries, abono NK oxigenador de suelos formulado por Cultifort, S.L. Dosis orientativas por aplicación: ajustar a etiqueta vigente, análisis de agua y suelo, sistema de cultivo y criterio del técnico responsable. Oxifort Berries no es un producto fitosanitario y no sustituye a los tratamientos autorizados ni al manejo del riego y del drenaje.
